Palomitas con choco

Críticas de cine, desde Huelva

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No habrá paz para los malvados

Título: No habrá paz para los malvados

Dirección: Enrique Urbizu

Interpretación: José Coronado, Rodolfo Sancho, Helena Miguel, Juanjo Artero, Pedro María Sánchez, Nadia Casado.

 España 2011

 

 

 

-“A mí me parece que algún hijo de puta ha iniciado una guerra contra su negocio y que usted sabe de quién se trata”.

-“En mi opinión su matanza de colombianos es obra de profesionales contratados”.

-“No entiendo como este personaje puede estar todavía en la policía”.

 

Justicia ‘sui generis’

 

La triunfadora de los Goya 2012 deja, en mi opinión, mucho que desear. No habrá paz para los malvados es un cocktail explosivo que mezcla narcotraficantes colombianos, terroristas chechenos, policías corruptos, burócratas incompetentes, héroes venidos a menos, juezas que no logran conciliar la vida laboral y familiar, chivatos profesionales y mucha sangre, balazos y alcohol de por medio. El almizcle de fuego que surge de aquí es cargante, pesado, el guión camina hacia adelante como un pollo descabezado entre decenas de situaciones explosivas en las que el espectador se pierde, no cuenta una historia, cuenta una sensación constante de peligro, y la contradictoria vida de un hombre a medio camino entre la heroicidad y el desafío a la justicia y la delincuencia. Hay demasiada paja en la película, una extensa maraña de subtramas y personajes secundarios desaprovechados porque no hay metraje suficiente para desarrollar sus personalidades, se va poco al grano y mucho a crear la atmósfera sin saber muy bien por donde camina el espectador porque al fin y al cabo se sabe quienes son los malos, pero son tantos y tan difusos que no sabemos por donde ir, y en cuanto al bueno pues no lo es tanto… lo cual si que es un logro, evitar el maniqueismo, contar una historia de perdedores capaces de hacer un gesto honrado y heroico por el mundo, pues encierra su encanto homicida para el espectador y más si la interpretación resulta más que satisfactoria como es en el caso de José Coronado, a la que se le atribuye en esta película la mejor interpretación de su carrera de la mano de ese policía errabundo, borracho, justiciero y sin ética llamado Santos Trinidad. De hecho la gran apuesta de la película, aquello por lo que se mantiene en pie, es José Coronado y en este sentido, la película se parece en mucho a lo que hablaba hace apenas unos días en Biutiful, donde la atmósfera cargante y el guión atiborrado de drama en los bajos fondos sólo se sostenía por la interpretación de Bardem… pero hay una diferencia, Iñárritu es bastante mejor director que Urbizu (al menos en los demostrado hasta ahora) y en sus composiciones al menos había arte algo que aquí está bastante cortito.

Hay alguna muestra de cine negro contundente, incluso algún rasgo de autor y algún plano logrado, pero son sólo pinceladas a lo largo de los numerosos eslabones que van componiendo este thriller complejo, de dificultoso montaje por el maremagno que encierra, al cargar el filme de tanta delincuencia innecesaria que sólo sirve para intentar hacer más rimbombante la trama y que en realidad tiene poca utilidad…, pero al menos es una exploración en este género de un cine español que pocas veces se atreve con este tipo de películas y que está bien interpretada, con algunos momentos de tensión que si merecen la pena, aunque sean pocos.

 Vea el trailer de No habrá paz para los malvados

Nota: 4

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Al final de la escapada

Título: Al final de la escapada

Dirección: Jean-Luc Godard

Interpretación: Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg, Daniel Boulanger, Henri-Jacques Huet.

Francia. 1960

 

 

 

 

 

 

-“Cuando una chica dice que todo va muy bien y no puede encenderse el cigarrillo significa que tiene miedo de algo”.

-“Entre el dolor y la nada, elijo la nada, no es mejor, pero el dolor es un compromiso”.

Dinamismo gamberro

Comienza la película, sin títulos de crédito, un chico Martini lee el periódico, roba un coche, acelera, adelanta, es perseguido por la policía, se escabulle, asesina, escapa… sin solución de continuidad, elipsis tras elipsis, la película avanza con un continuo chasquido de dedos, a un ritmo vertiginoso. Es ‘Al final de la escapada’, la película que revolucionó la historia del cine, que reactivó el movimiento cinematográfico de la ‘Nouvelle Vague’ y que innovó en la sintaxis cinematográfica para marcar un nuevo tempo.

La película es una provocación, una gamberrada, una obra que busca romper moldes más allá de comunicar o entretener, hecha más para sorprender que para gustar y por ello se olvidan de todos los formalismos. En su virtud está la continua improvisación, la ausencia de encuadres medidos, la cámara al hombro que deambula persiguiendo a los personajes, los cortes de escena sin previo aviso como si de espasmos narrativos se tratasen… pero mira por donde, todo esto que debería haber convergido en una chapuza narrativa no queda tan mal. Seamos claros, ‘Al final de la Escapada’ es una película más importante por su trascendencia posterior en la historia del cine, por lo que aportaron sus ideas a la películas posteriores, que por sí misma, pero a mi me pareció muy entretenida y aunque la estructura del guión quede rota a cada momento, al menos se sigue un fino hilo con su nudo y su desenlace con algunos momentos realmente sorprendentes y frases para enmarcar, a veces cargadas de pedantería, pero significativas. Y la frescura y la naturalidad con la que pasan sus personajes a lo largo del filme (no hay nada más fresco que la pura improvisación) es muy de agradecer. Otra cosa al margen de las actuaciones es la construcción de los personajes, por un lado el chico ‘malote’ que se busca Jean-Paul Belmondo, resulta demasiado superficial y encantador al mismo tiempo, poco creíble en definitiva. Diferente es el papel que ofrece Jean Seberg, jovial, dubitativa, con conflictos internos, comiéndose la cámara, su personaje es mucho más profundo y conmovedor.

Pese a su rebeldía la película no está exenta de talento, pese a sus descuidos no deja de ser estimulante, pese a sus bofetadas al guión, la mezcla de Thriller, cine negro y romanticismo no deja de generar cierta atracción en los espectadores.

Nota: 7

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