Palomitas con choco

Críticas de cine, desde Huelva

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Scoop

Título: Scoop

Dirección: Woody Allen

Interpretación: Woody Allen, Scarlett Johansson, Hugh Jackman, James Nesbitt, Ian McShame, Romola Garai.

 UK 2006

 

 

 
-“Ese tío no es un asesino en serie, me extrañaría mucho que hubiera matado a más de una persona o dos”.

-“¿Pudiste conseguir algo además de un posible embarazo?”

-“Yo me crié en la confesión israelita pero al hacerme mayor me convertí al narcisismo”

Scúpida

La segunda entrega de la trilogía londinense de Woody Allen, no tiene nada que ver con esa maravilla fílmica llamada Match Point con la que inició su acercamiento a la capital británica. Allen trata de recuperar aquí su cine más característico, volviendo a la comedia con humor ácido, inteligente e inesperado, y plantándose a sí mismo como actor, haciendo del personaje de siempre, el único que es capaz de interpretar, pero que encandila a miles de espectadores de todo el mundo, con sus fobias, sus delirios, su tartamudeo forzado antes situaciones problemáticas, sus chistes sobre antisemitismo y sus gags de egolatría. Y ese regreso a su génesis cineasta sale un tanto errado y no porque no reconozcamos grandes dosis las buenas aptitudes del cine de Allen, si no más bien porque el guión es un tanto estúpido, pasado de vueltas y poco racional. 

La película es divertida y tiene algunos de los geniales golpes de humor con los que arranca carcajadas al público más selecto, casi siempre, claro está, los que salen de su personaje, el ‘Gran Splendini’ un mago de tercera que se gana la vida con trucos baratos y un buen sentido del humor. Tiene también buenos diálogos, agudos, ingeniosos y muy personales, capaces de describir de forma muy específica y sin demasiada verborrea todo lo que el espectador necesita saber y como no aparece una buena fotografía otra vez sobre la alta sociedad londinense y sacándole las entrañas y los colores al estilo de vida londinense, retratando la ciudad de una forma preciosista, sin llegar a los términos casi líricos y esplendorosos de Match Point, pero sí dejando su sello de gran creador de atmósferas urbanas.

¿Y qué es lo malo entonces?. Pues que el guión no da la talla, la historia es estúpida, muchas de las situaciones están forzadas o cogidas por finos hilos, hay poco que contar (se sostiene en que apenas dura 93 minutos porque con más metraje probablemente empezaría a aburrir)  y además (y esto sí es extraño en el gran Woody) desarrolla muy poco a los personajes y de hecho los más secundarios apenas conocemos dos pinceladas para que puedan sobrevivir en la historia. Y es que para empezar la historia sobre un periodista fenecido que vuelve de ultratumba para contar una primicia sobre un asesino en serie es tan delirante que, si no estuviera tratada por la mano ‘mágica’ de Woody Allen sería tachada directamente de Serie B, luego, el desarrollo de la historia está muy forzado, hay muchas acciones que el espectador se tiene que creer porque sí, pero no están justificadas ni tienen lógica, y el final es tan abrupto y banal, tan poco cuidado, que termina por desinflar las notas de intriga que se habían ido acumulando en las escenas anteriores y arruina en gran parte las expectativas que se hubieran podido generar. 

Siempre nos queda Scarlett, claro está, pero si en la primera parte de la trilogía londinense deslumbraba con su sex appear y se comía la pantalla con una muy buena interpretación, aquí queda mucho más desdibujada, y no porque la chica lo haga mal, sino porque allá donde aparezca la figura ególatra del gran Woody Allen, todo lo demás queda al margen y en este caso concreto pese a que su participación en los acontecimientos es más bien secundaria, él se las arregla para ser el protagonista y eso no beneficia a una película que cambia los galones a los intérpretes.

En definitiva que es una película para ver, disfrutar, reirse… y olvidar, donde las genialidades se dan con cuentagotas y donde el sabor final es la de haber presenciado un historia un tanto ridícula, que ha servido para pasar el rato y para hacer mención a un par de frases agudas que se irán perdiendo en la inmensidad del tiempo y de su descomunal filmografía.

Vea el trailer de la película

Nota: 5

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Profundo carmesí

Título: Profundo Carmesí

Dirección: Arturo Ripstein

Interpretación: Regina Orozco, Daniel Giménez Cacho, Patricia Reyes Espíndola, Marisa Paredes, Julietta Egurrola.

México. 1996

 

 

 

-“El cuerpo es el templo que Dios hizo para el amor”.

-“Somos cómplices, cómplices eternos, nada ni nadie podrá separarnos, estamos unidos por la sangre”.

La gorda y el bisoñé

Cine corrosivo, casi asqueante, turbio y desolador, carroñero, herrumbroso… maravilloso. Me encanta el cine tan difícil de encasillar, que provoca sensaciones tan encontradas, que desgarra en su inteligente apuesta por abofetear al espectador ante el drama bamboleante, entre el absurdo y el thriller, entre el amor más leal y la pasión más carnal, entre la beatería barata y el pecado más abominable. Lo dicho, imposible de encajar en un género… pero al mismo tiempo basándose en un género (el road movie)… y cuando una película es tan difícil de definir, no cabe más remedio que recurrir a métodos más científicos: 

1-PERSONAJES. Es sin duda lo que mejor funciona en el filme pese a lo absurdo de sus descripciones y de su interrelación. Esta historia de amor que surge entre dos personajes acomplejados, avergonzados por su físico hasta la neurosis (Coral Fabre y Nicolás Estrella)  llena de una fuerza expresiva a la película. Sus personalidades complejas y desesperadas, les llevan a ser ‘don nadies’ capaces de cometer las mayores atrocidades perpetradas por el género humano. Sólo se tienen el uno al otro, y se dejan arrastrar por su psicótica pasión para unirse en el pecado y en la sangre. Ella, atormentada por su sobrepeso y su fétido aliento y él incapaz de mantener su hombría sin su bisoñé  y su falso acento español, se conjugan en el tormento y se aman con una dulzura atroz. Los dos personajes principales están acompañados también de una cohorte de secundarios extremos que atizan las ascuas de la relación de manera mordaz y subversiva. 

2-FOTOGRAFÍA: Brillantísimo ejercicio de cine a la hora de tratar las imágenes. La película entera está cubierta de un tamiz ceniciento, lleno de paisajes desolados, paredes sucias y desconchadas, escenarios polvorientos, chatarras, lodazales… todo lo necesario para colmar de mugre la pantalla, para trasladar un ambiente ocre y macilento hasta el espectador y llevarnos a veces hasta el aura de la repulsión en el marco de un méxico austero y desértico.

3-TRAMA: La ‘road movie’ basada en cierta manera en una película de Leonard Kastle (Los asesinos de la luna de miel, 1970) y a su vez basada en unos hechos reales, es un viaje con escalas hacia la pasión enfermiza, la depravación y las acciones grotescas y nigérrimas. No faltan las sorpresas continuas aunque siempre imaginemos un terrible final, la intriga está en el viaje, en el modo compulsivo de actuar de los personajes, en los desencadenantes que llevan a la aberración y eso de por sí, ya es bastante para sostener la atención de un guión que aunque baila en el alambre de la incredulidad, consigue mantener las ganas del espectador con una malsana curiosidad en una historia despiadada que te lleva hasta una vorágine de crueldad.  

4-INTERPRETACIONES. Gran trabajo especialmente de casting para seleccionar a una serie de personajes que dan la talla en el aspecto físico y psicológico con lo que se pretende del filme. Especialmente significativa la destreza de Regina Orozco como Coral Fabre (por cierto que la actriz procedía del mundo de la ópera y no del cine) y el buen papel de una de los mejores productos patrios exportados, genial interpretación como viuda beata de Marisa Paredes.

Cabrían destacar otros detalles como la música, la iluminación, el ritmo, los juegos de cámara con espejos, la utilización del color rojo destacado como elemento simbólico… o a sí mismo, en el debe, su montaje o sus extravagancias de guión. Pero sería inútil, ‘profundo carmesí’ no se explica, se ve y de las variopintas sensaciones que produce, cada uno que saque sus propias conclusiones, eso sí, será difícil que vuelva a visionar una película tan insólita como esta.

Vea el trailer de la película

Nota:8

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