Palomitas con choco

Críticas de cine, desde Huelva

Archivar en la categoría “Vietnam”

Cyclo

Título: Cyclo

三輪車夫  (Xích lô)

Dirección: Tran Anh Hung

Interpretación: Tony Leung Chiu-Wai, Le Van Lox, Tran Nu Yen Khe.

Vietnam. 1995

 

 

-“Es un Ak-47, un instrumento para hacer bellas canciones.. ¿lo has escuchado alguna vez?”

-“Dice que no lo sabía… nos propone que nos olvidemos, nos ha dado 600 dólares, una virgen cuesta 500, sobre los cortes, dice que no son cosa suya”.

-“No había arroz, la gente moría por todas partes, nos amábamos profundamente, teníamos 16 y 17 años, bebíamos alcohol, para engañar al hambre, un poco de agua con gambas, le poníamos un clavo, nos lo pasábamos y bebíamos”.

Colores sobrenaturales

Poderosísima…Pocas veces, la magnificencia con la que se lleva a cabo la realización de un filme puede superar a su estilo y su raigambre cultural. En efecto, en Cyclo encontrará mucho de lo que uno espera encontrar en una cinta vietnamita, es decir, un ritmo bastante lento, un guión imbricado y con mucha crítica social que termina siendo bastante complicado, muchos planos largos y muertos… y buen hacer en la dirección… el resultado final suele ser películas muy bellas, pero muy aburridas sírvase como ejemplo la película de este mismo director ‘El olor de la papaya verde’ y sí, en efecto Cyclo tiene mucho de todo eso, de un ritmo lánguido y apesadumbrado, de una trama que se enreda de una forma casi gratuita que deja todo abierto y no explica nada… sí todo eso es verdad, pero Cyclo tiene algo a su favor que hace que durante la película casi nos olvidemos de todo eso y es un dominio artístico de la cámara tan absoluto, tan hermoso y con conceptos tan poderosos y sorprendentes que un buen amante del cine no debe más que dejar caer su baba… fascinante la forma de rodar que tiene este director y que le valió el León de oro en el festival de Venecia. 

Sorprende especialmente las filigranas que hace el director para dominar la temperatura de color del filme con fines narrativos, para hacer sentir al espectador las emociones de los protagonistas a través de los colores que parecen de otro mundo….los amarillos y anaranjados cuando el sol pega fuerte sobre los protagonistas y el sudor se exhala, el rojo sangre, sobre la cara o una camisa blanca, realizando un contraste espectacular, los azules oscurecidos por el estado de ánimo, llamando al demonio interior, colores más ocres cuando vienen mal dadas… algo espectacular.

Del mismo modo, la naturaleza misma de las imágenes que rueda son auténticos golpes de efectos, impactantes y bellas al mismo tiempo, imágenes que merece la pena ver desde luego y que incluso aisladamente son auténticas obras de arte.

Tanto la historia como la fotografía es de una violencia inusitada, duele la narración y la forma de contarlo estalla en los ojos. En general, Cyclo cuenta la historia de un conductor de Bicitaxi que malvive para intentar mantener a su familia, (dos hermanas y su abuelo ya que sus padres murieron) hasta el fatídico día en el que le roban su medio de vida y tiene que recurrir a métodos menos honrosos para poder alimentarse entrando en una espiral que le va llevando a mayores éxitos económicos pero moralmente tormentosos para un chico sencillo como él.

También las interpretaciones son muy destacables en esta película, ofreciendo más realismo a una historia con mucha imbricación social que nos muestra el aspecto más oscuro que hay detrás de los típicos trishaw, Xich lo o Cyclo (dependiendo del idioma que utilicemos) con una denuncia social que también hay que tener en cuenta a la hora de valorar esta película.

Una de las escenas que la hizo famosa fue la que se produce en una discoteca con la música de Radiohead de fondo, un acompañamiento musical del que también se puede disfrutar en el trailer.

Nota: 7

Anuncios

El olor de la papaya verde

Título: El olor de la papaya verde.

Dirección: Tran Anh Hung

Interpretación: Lu Man San, Yen-Khe Tran Nu, Thi Loc Truong

Vietnam. 1993

 

 

 

 

 

 

-“Aunque el cerezo sea azotado por los elementos, siempre seguirá manteniendo su forma inicial”

-“Gracias a ti he podido sentir que tenía una hija”.

 

Vouyeaur vietnamita.

 

Contemplación pura, sosegada, como estar observando detrás de una ventana la vida de una niña hasta que se hace mujer. Esta es la apuesta de Anh Hung con todos los parabienes del cine asiático, detallismo, fotografía preciosista, un colorido inmenso, las escenas de la naturaleza que recrean con una delicadeza palpable, y loar a la belleza. Pero también acoge su mayor defecto, la del no-guión, la de no contar nada, solo recrear la vista ante la proyección de una estampita tras otra. Es por tanto una película preciosa, pero aburrida, muy purista, minimalista, dejando la esencia de las cosas, pero en la que no pasa prácticamente nada en los 10 años de vida que recrea, sólo pequeñas anécdotas cotidianas, la vida en la cocina, y al final, solo al final, el amor y de una forma que casi ni te das cuenta de que llega ante la impasividad de la cámara o de los rostros de los personajes a la hora de transmitirlo. Es pues, una película demasiado larga para lo poco que aporta, que seduce a ratos pero de la que te aburres como de una modelo tonta, tanto es así que incluso es difícil encasillarla en un género, no por su innovación, sino porque realmente no hay nada dramático destacable, ni comedia (sólo un par de momentos de las travesuras de un niño), no es romántica en absoluto y por supuesto olvidense de la acción o los Thrillers, no es nada más que un retazo de color en el aire, precioso, pero pasajero.

Nota: 4

Navegador de artículos