Palomitas con choco

Críticas de cine, desde Huelva

Archivar en la categoría “Argentina”

La mirada invisible

Título: La Mirada Invisible

Dirección: Diego Lerman

Interpretación: Julieta Zilberberg, Omar Nuñez

Argentina. 2010

 

 

 

 

 

-“Mañana la quiero aquí buscando a los alumnos subversivos que están infringiendo las reglas”.

-“En la persistencia está la llave”.

Pecado doble

-Muy bien realizada y con un tema interesante de telón de fondo (los últimos coletazos de la dictadura argentina y la represión moral y doctrinal que se acomete en una sociedad con ganas de cambiar de aires) La Mirada invisible resulta aburrida y anodina. Toda la película parece enfocada hacia el final, un magnífico desenlace muy bien construido y sobre todo magníficamente interpretado por la sorprendente Julieta Zylberberg, pero hasta ese momento nos encontramos con más de hora y media de celuloide descriptivo, repasando el ambiente represivo en un colegio. Y es que cuando el foco de la acción cinéfila se centra en los personajes y estos son irremediablemente sosos por las condiciones en las que se ven obligados a vivir, el resultado es el de una película sosa, de ritmo lento, con un nudo eterno destinado a desenlazarse muy adelante en el filme sin que prácticamente no haya habido nada antes más que la sensación de opresión de una dictadura, bueno para el mensaje, pero malo para el arte. El escenario del colegio está muy bien escogido y la proyección del sexo como algo oscuro y sombrío bajo el prisma represor también tiene un punto positivo para la película, pero en un arte desarrollado para entretener, si la película es soporífera ese es el primero de los pecados y la mirada invisible es pecaminosa en ese sentido.

Nota: 4

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El cielito

Título: El Cielito

Dirección: María Victoria Menis

Interpretación: Leonardo Ramírez, Darío Levy, Mónica Lairana.

Argentina 2003

 

 

 

 

 

-“Existe un bicho que cambia de color, que primero esta azul, luego rojo y se vuelve amarillo, si que es raro ese bicho”.

 

-“Te prometo Chano que nunca te dejaré sólo”

 

El cielo en el infierno

 

-Tiene un extraño maridaje entre la ternura que despierta la presencia del bebé y la tragedia que le rodea, espejo social de una Argentina deprimente que nos quiere hacer ver la directora de este relato sobrecogedor a ratos, dulce en otros, con un regusto que zigazaguea continuamente hasta el final, un final que se precipita casi desde la nada que parece uno de los guiros de guión más y que impacta pero que deja un mal sabor de boca, es casi de lo peor de la película. Los diálogos muy esporádicos se pierden y no aportan prácticamente nada porque efectivamente hay poco que decir, pero quizás deja demasiado al azar la situación de los personajes, que no tienen ni que explicar lo que ocurre, algo más de diálogo hubiera venido bien en la historia intimista y minimalista. En cambio lo suple la directora con los pequeños detalles, con un gusto por la fotografía rural y bucólica y por los efectos de sonido que en un segundo plano nos hacen recrear las escenas y las historias sin necesidad de diálogos, terrorífico es oír los ruidos de un maltratador sin ver un solo puñetazo, o escuchar llorar la beber sin observar sus lágrimas, o utilizar un silencio acongojante entre los personajes con los gorjeos de los pájaros de fondo. Los paisajes en contrapicado mirando los cielos amarillos, por encima de las cosechas agostadas en los ambientes bucólicos, o los ocres del caserío rural también dan mucha fuerza visual a la película. El guión es en sí demasiado lineal y frío, podría aprovechar más las emociones pero todo queda como muy indoloro, prácticamente todo pasa porque tiene que pasar de forma causal. En cualquier caso es una película cercana, valiente, muy cercana, tejida en los límites del documental y la ficción, muy humilde, nada pretenciosa y con una extraña sensación a la hora de la confección de los personajes, ya que no son juzgados por la dirección, deambulan por el filme y los límites del bien y el mal sólo quedan esclarecidos por los momentos no por los personajes en sí. El ritmo se resiente en ocasiones en las decripciones de paisajes, pero aguanta en general.

 Nota: 5

 

Diarios de motocicleta

Título: Diarios de Motocicleta

Dirección: Walter Salles

Interpretación: Gael García Bernal, Rodrigo de la Serna, Mía Maestro, Mercedes Morán.

Argentina 2003

 

 

 

-“Hay que luchar por cada bocanada de aire y mandar la muerte al carajo”.

-“Yo no encuentro el reglamento, creo que si lo encuentro me lo voy a comer al reglamento”.

-“Constituimos una sola raza mestiza desde México hasta el estrecho de Magallanes”.

 

Lepra documental

 

Incluso basándose en una historia real como es un viaje de juventud del Che Guevara, la película pierde cierto tono de guión. Rodada en un tono documentalista le falta ese toque mágico del cine y pese a los esfuerzos de hacer creible una historial real, todo llega a resultar demasiado natural, tanto que la historia no engancha, tanto que no vemos nada del heroe que llegará a ser en el futuro el Che Guevara, porque sí se ve un joven con ideales y asmático, pero muy lejano al guerrillero que se hizo famoso en todo el mundo. Hay pasajes emotivos, como el de la despedida de la convivencia de leprosos, que pueden marcar, que realzan el carácter generoso de ese personaje bien interpretado por Gael García Bernal pero no moldeado del todo. Muy buenos también los escenarios y los retazos de pueblos indígenas y de pobreza que lleva durante esta ‘road movie’, sin embargo, todos los viajes van hacia alguna parte y éste no se sabe muy bien donde acaba. Por la relevancia del personaje sabemos que será en Cuba, pero esos años que quedan inconclusos parecen determinantes y de él no sabemos nada, un mal final con demasiadas incógnitas sin despejar. Realmente el director utiliza de una forma un tanto ambigua este viaje interior de Ernesto intentando que sea por algunos detalles como el viaje que convirtió a este joven burgués en una mente profundamente de izquierda y con una generosidad extrema (pasajes como el de cruzar el Amazonas a nado para celebrar su cumpleaños con los leprosos resulta cuanto menos exagerado), insisto, aunque la crítica destacara su naturalidad y el hecho de haber salido indemne de la contaminación del personaje que sería a posterior, personalmente no veo la cosmogonía de lo que será luego salvo de forma muy superficial y la historia es demasiado sencilla, muy natural como para trazar una gran película. Interpretaciones, fotografía e iluminación, junto con algún retazo biográfico la salvan de la quema.

 Nota: 5

El abrazo partido

Título: El abrazo partido

Dirección: Daniel Burnan

Interpretación: Daniel Hendler, Adriana Aizemberg, Sergio Boris, Jorge D´elia.

Argentina. 2003

 

 

 

 

-“Yo hice varias cosas importantes con esa mano. Reventé un bote de mayonesa contra la mesa del bar de la galería, arreglé la radio número 30 y otras cosas que no puedo contar, en la guerra, pero la más importante de todas no pude, dárosla a vos”.

 

-“Me tengo que hacer polaco, urgentemente”.

 

Manco de padre.

 

El abrazo partido es un buen ejemplo de esa pureza narrativa con la que de vez en cuando nos sorprende el cine Argentino. Es una comedia sencilla, destilada, que se ofrece cercana al espectador y con grandes brotes de ternura aunque la historia en sí trate de los dramas añejos y las heridas del pasado. Burman tiene un buen manejo de la cámara y resuelve con agilidad los vericuetos de la historia, dejando incógnitas hasta el final, cruzando las tramas secundarias en los puntos de inflexión de la cinta para dar ritmo al film, ralentizando el metraje cuando es necesaria la reflexión. En general, el montaje de la película está hecho por manos maestras, firmes en la habilidad de dotar a la película del tempo exacto en cada escena, de hacer no solo agradable sino entretenida una historia sin estridencias, ni ambages, que lleva por si sola a los personajes hasta el final arrastrada por su propia inercia. En ocasiones, el uso de la música y el sonido como metrónomo para marcar los golpes de imagen resultan sorprendentes y acertados. Y de maestro es también la interpretación de Daniel Hendler, un joven que se siente perdido sin conocer su pasado, que quiere huir, que tiene dudas acerca de lo que le rodea y que deambula por la historia, entre preocupado y alegre con una convicción absoluta para el espectador. Los personajes que presenta la galería comercial resultan ser extraordinarios aunque la propia película los revista de mediocridad, nunca han hecho nada importante en la vida, pero todos están repletos de detalles, de pequeños secretos, de recuerdos que los hacen tremendamente humanos, juntos componen un paisanaje armonioso, una comunidad de vecinos bien avenida, con sus rarezas toleradas por los demás integrantes del grupo, es precisamente este acierto guionístico el que aporta las principales dosis de humor a la historia, junto con algunos diálogos, que en su naturalidad, obsequian al espectador con alguna frase que libera sus endorfinas. Es también una historia sobre la perenne crisis argentina, sobre la emigración, sobre las relaciones paterno-filiales, la pérdida de la fe religiosa (en este caso judaíca) y sobre las dificultades de las relaciones amorosas, y es que Burman no se deja casi nada en el tintero completando una película sin demasiadas pretensiones pero de indudable buen gusto.

 Nota: 8

 

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